Si comparás las pizarras de tasas de distintos bancos y billeteras, vas a notar algo llamativo: algunas entidades pagan su mejor tasa a 30 días, y otras pagan su mejor tasa recién a 365 días — y la diferencia entre uno y otro plazo, dentro del mismo banco, puede ser de hasta 8 o 9 puntos porcentuales de TNA. Es decir: la pregunta «¿30 días o 1 año?» no tiene una respuesta universal, sino que depende muchísimo de dónde estés mirando.
En esta nota comparamos ambos escenarios con números reales, explicamos por qué pasa esto, y repasamos los riesgos de ir a un año que muchas veces se subestiman (no es solo la inflación).
¿Por qué hay tanta diferencia entre plazos?
Cuando un banco arma su pizarra de tasas, define una TNA distinta para cada plazo (30, 60, 90, 180, 365 días, etc.). A esa serie de tasas según el plazo se la llama «curva de tasas», y puede tener dos formas:
- Curva invertida (decreciente): la tasa más alta está en el plazo más corto, y baja a medida que el plazo se estira. Suele reflejar que el banco (o el mercado en general) espera que las tasas de referencia sigan bajando, por lo que no quiere comprometerse hoy a pagar una tasa alta durante todo un año.
- Curva normal (creciente): la tasa sube cuanto más largo es el plazo. Es la forma «clásica»: el banco te paga más por inmovilizar tu dinero por más tiempo, y/o quiere captar depósitos grandes a un año para fondearse de forma estable.
Una de las referencias que siguen los bancos para armar estas curvas es la TAMAR, la tasa mayorista de referencia que publica a diario el Banco Central.
Dos ejemplos reales, dos curvas opuestas
Para que se entienda con números, así lucían (a comienzos de junio de 2026) las pizarras de tasas pasivas en pesos de Banco Voii y de Ualá, para depósitos de $1.000.000 o más:
| Plazo | Banco Voii (curva invertida) | Ualá (curva creciente) |
|---|---|---|
| 30 días | 23,25% TNA | 19,00% TNA |
| 60 días | 22,00% TNA | 20,00% TNA |
| 90 días | 21,00% TNA | 21,00% TNA |
| 365 días | 18,00% TNA | 27,00% TNA |
Mirá lo que pasa: a 30 días, Voii paga más de 4 puntos por encima de Ualá. Pero a 365 días, la relación se invierte por completo: Ualá paga 9 puntos más que Voii. Y en el medio (90 días), las dos pagan exactamente lo mismo.
Esto no es un error ni una promoción de lanzamiento: refleja dos estrategias distintas. Voii (con curva invertida) es muy competitivo para quien busca el mejor rendimiento «ya», renovando seguido. Ualá (con curva creciente) apuesta a captar depósitos a un año, ofreciendo una de las tasas más altas del mercado para ese plazo —algo que vimos circular este año en redes, con bancos y billeteras digitales destacando sus tasas a 365 días «sin límite» de monto—.
Otros bancos y billeteras se ubican en un punto intermedio: a 30 días, Meridian ofrece 23,25% TNA (igual que Voii), y Bica y Reba ofrecen 23% TNA — todas en la misma zona que Voii. Para 365 días, un banco tradicional grande como Banco Nación ofrece una tasa de referencia cercana al 23% TNA — bastante por debajo del 27% de Ualá, pero también por encima del 18% de Voii.
La conclusión: no existe «la» tasa de 30 días ni «la» tasa de 365 días del mercado. Hay que comparar banco por banco, algo que podés hacer en cualquier momento en nuestras tasas de plazo fijo en pesos hoy.
Tabla resumen: tasas a 30, 60, 90 y 365 días
Para tener un panorama más completo, así se ubican algunas entidades según sus tasas en pesos por plazo (TNA, valores de referencia a comienzos de junio de 2026):
| Entidad | 30 días | 60 días | 90 días | 365 días |
|---|---|---|---|---|
| Banco Voii | 23,25% | 22,00% | 21,00% | 18,00% |
| Meridian | 23,25% | — | — | — |
| Bica | 23,00% | — | — | — |
| Reba | 23,00% | 21,00% | 20,00% | 20,00% |
| Ualá | 19,00% | 20,00% | 21,00% | 27,00% |
| Banco Provincia | 19,50% | 20,50% | 20,50% | ≈ 21,50% |
| Banco Nacion | 19% | 19,25% | 19,50% | 23% |
| Banco Galicia | 15% | 16% | 17% | 19% |
Las celdas marcadas con «—» indican que la entidad no publica una tasa diferenciada para ese plazo, o que esta varía según el monto depositado. Estos valores son de referencia y pueden cambiar de un día para el otro: consultá siempre las pizarras actualizadas en nuestra sección de tasas de plazo fijo en pesos hoy.
Ir a 30 días y renovar
A favor:
- Si elegís una entidad con curva invertida (como Voii, Meridian, Bica o Reba, todas en la zona de 23%-23,25% a 30 días), es el plazo donde más rendimiento conseguís hoy.
- Mantenés flexibilidad: cada 30 días podés cambiar de banco, de moneda o de instrumento si aparece algo mejor.
- Si las tasas suben, las capturás rápido al renovar.
En contra:
- Riesgo de reinversión: si las tasas siguen la tendencia que marca una curva invertida, cada renovación puede ser a una tasa menor que la anterior.
- Implica estar atento todos los meses: comparar pizarras, mover el dinero y evitar que quede «dormido» sin generar interés entre un vencimiento y la próxima colocación.
Ir a 365 días
A favor:
- Asegurás una tasa fija durante todo el año, sin importar lo que pase con el resto del mercado mientras tanto.
- Si encontrás una entidad con curva creciente (como Ualá, con 27% TNA a 365 días), podés estar accediendo a una de las tasas nominales más altas del mercado en este momento, muy por encima del promedio para ese plazo.
- Tiene sentido especialmente si creés que esa tasa no va a ser superada por otras opciones durante el año que viene: en ese caso, «guardarla» hoy es una ventaja, no una limitación.
- Menos esfuerzo operativo: no hay que estar renovando todos los meses.
En contra — y acá es donde muchos solo piensan en la inflación:
- Inflación: si los precios suben más que la tasa que aseguraste, perdés poder adquisitivo. Esto ya es conocido.
- Devaluación o suba del dólar: este es el riesgo que más se subestima. Si dejás $1.000.000 a un año y, durante ese año, el dólar sube significativamente más que la tasa en pesos que estás cobrando, en términos de dólares tu plata vale menos al vencimiento que al inicio — aunque en pesos hayas «ganado». Es el mismo dinero, pero con menos poder de compra de bienes dolarizados (importados, viajes, ahorro en moneda dura). Podés monitorear esta variable en nuestra sección de tasas de plazo fijo en dólares y comparar qué rinde mantener una porción de tu cartera en un plazo fijo en dólares.
- Iliquidez: tu dinero queda inmovilizado por 365 días. Si necesitás el efectivo antes, un plazo fijo tradicional no permite el retiro anticipado sin penalidad.
La cuenta con números (interés simple, sin reinversión)
Para que se entienda el orden de magnitud, tomemos $1.000.000 y la tabla de Voii vs. Ualá de más arriba:
| Estrategia | Cálculo | Resultado a 1 año |
|---|---|---|
| 365 días @ 27% TNA (Ualá) | $1.000.000 × 27% | $270.000 |
| 365 días @ 18% TNA (Voii) | $1.000.000 × 18% | $180.000 |
| 30 días @ 23,25% TNA (Voii), renovado 12 veces sin cambios de tasa | $1.000.000 × 23,25% | ≈ $232.500 |
⚠️ Importante: estos cálculos son a interés simple, es decir, no contemplan la reinversión de los intereses ganados (no hay «interés sobre interés»). En la fila de 30 días renovado, además, se asume —solo a modo ilustrativo— que la tasa se mantiene constante en las 12 renovaciones, algo que en la práctica casi nunca ocurre: la tasa real de cada renovación dependerá de cómo evolucione el mercado mes a mes, para mejor o para peor. Si además reinvertís los intereses cobrados junto con el capital en cada renovación, el resultado final sería algo mayor al de esta tabla (interés compuesto), pero el efecto es moderado en plazos de un año con estas tasas.
Con estos números a la vista, Ualá (27% a 365 días) hoy luce como la opción de mayor rendimiento nominal si las tasas a 30 días no subieran de forma sostenida por encima de ese nivel durante el año. Voii, en cambio, es más atractivo para quien prioriza renovar seguido y aprovechar tasas altas de corto plazo apenas aparecen, asumiendo el riesgo de que bajen con el tiempo.
Podés simular tu propio caso, con tu monto, plazo y tasa, en nuestra calculadora de plazo fijo, el simulador de plazo fijo y la calculadora de reinversión (esta última sí contempla la capitalización de intereses en cada renovación).
Si vas a ir a 365 días, pensá también en estas alternativas
Bloquear una tasa fija en pesos por un año es una apuesta a que ni la inflación ni el dólar se «coman» esa tasa durante los próximos 12 meses. Si esa incertidumbre te preocupa, hay variantes que reducen el riesgo:
- Plazo fijo UVA: en vez de una tasa nominal fija, ajusta el capital por inflación (CER) más un spread. Te protege específicamente del riesgo de inflación, aunque no del riesgo cambiario.
- Plazo fijo UVA precancelable: combina el ajuste por inflación con la posibilidad de retirar el dinero antes del vencimiento (con condiciones), reduciendo el problema de la iliquidez.
- Plazo fijo precancelable tradicional: mantiene la tasa en pesos pero permite salir antes si cambia el escenario, a cambio de una tasa algo menor que un plazo fijo tradicional a igual plazo.
Comparar estas variantes con la calculadora de plazo fijo antes de decidir te puede evitar sorpresas si las condiciones cambian a mitad de camino.
Una tercera vía: escalonar (estrategia de «laddering»)
Si no querés resolver «todo o nada», una alternativa es dividir el capital y colocarlo a distintos plazos: por ejemplo, un tercio a 30 días, un tercio a 90 días y un tercio a 365 días. De esta forma:
- Siempre vas a tener una porción venciendo pronto, por si necesitás liquidez o aparece una tasa mejor.
- Otra porción queda protegida por más tiempo, asegurando una tasa conocida.
- Si una parte está en una entidad con curva creciente y otra en una con curva invertida, diversificás también el «tipo de apuesta» sobre hacia dónde van las tasas, en lugar de jugarte todo el capital a una sola visión.
Es una estrategia simple, que no requiere acertar el pronóstico, y que muchos asesores recomiendan en contextos de incertidumbre como el actual.
Preguntas frecuentes
¿Por qué un banco paga más a 30 días y otro paga más a 365 días, al mismo tiempo?
Porque cada entidad arma su pizarra según su propia estrategia de fondeo y sus expectativas sobre las tasas futuras. Una entidad que espera que las tasas bajen prefiere no comprometerse a pagar una tasa alta por un año (curva invertida): es el caso de Voii, que hoy paga más a 30 días que a 365. Otra que quiere asegurarse depósitos estables por más tiempo puede ofrecer una tasa muy atractiva a 365 días (curva creciente), incluso por encima de lo que paga a 30 días: es el caso de Ualá.
Si voy a 365 días, ¿qué pasa si el dólar sube mucho durante ese año?
Tu plazo fijo te va a pagar la tasa en pesos pactada, sin cambios. Pero si el dólar sube más rápido que esa tasa, el poder de compra de ese dinero —medido en dólares— habrá bajado. Es un riesgo distinto al de la inflación en pesos, y conviene tenerlo en cuenta especialmente en plazos largos. Podés comparar alternativas en nuestra sección de plazo fijo en dólares.
¿Conviene ir a 365 días solo por la tasa más alta, sin mirar nada más?
No necesariamente. Una tasa alta a 365 días tiene sentido si estás de acuerdo con «guardarla» asumiendo que no vas a encontrar algo mejor en el camino, y si tenés en cuenta los riesgos de inflación, dólar e iliquidez mencionados arriba. Si alguno de esos riesgos te preocupa más que el rendimiento nominal, las alternativas UVA o precancelables pueden ser un mejor punto de partida.
¿Existe una tasa mínima garantizada por ley?
No actualmente: el BCRA eliminó la tasa mínima garantizada para los plazos fijos, por lo que cada banco define libremente su pizarra. Por eso la dispersión entre entidades —y entre plazos dentro de una misma entidad— puede ser tan grande. Más detalle en nuestra sección de tasa mínima BCRA y en las preguntas frecuentes.
Conclusión
En definitiva: antes de elegir entre 30 días y 1 año, lo primero es mirar la curva de tasas de la entidad donde vas a invertir — porque, como vimos, puede estar diseñada para premiar el corto plazo, el largo plazo, o ninguno de los dos.
Dicho esto, vale la pena tener presente el contexto local: tradicionalmente, en Argentina se suele recomendar priorizar los plazos cortos (30, 60 o 90 días) por sobre comprometerse a un año completo. No es solo una cuestión de tasa: un año es mucho tiempo para la economía argentina, y un cambio de escenario político o económico —algo que no es infrecuente— puede modificar por completo las condiciones mientras tu dinero sigue inmovilizado, sin posibilidad de «maniobrar» sin penalidad.
Esto no quiere decir que ir a 365 días sea siempre una mala idea: como vimos, puede tener sentido cuando una tasa se destaca claramente por encima del resto del mercado y estás dispuesto a asumir los riesgos de inflación, dólar e iliquidez que repasamos. Lo importante es analizar cada situación en particular —tu propio horizonte, el contexto del país y cómo viene el mercado en ese momento— antes de decidir. Compará siempre con datos actualizados en nuestras tasas de plazo fijo hoy y usá las calculadoras de plazo fijo para llevar los números a tu caso concreto.